¡Hola! Te cuento más sobre mí
Mi nombre es Karin. Mi camino en la fotografía empezó por un impulso un poco extraño. Sentía la necesidad de tener una cámara, aunque en aquel entonces no sabía exactamente por qué.
Siempre amé la matemática, la biología y la programación. En el secundario hice el bachiller de ciencias exactas y naturales. Cuando terminé, me anoté en Ingeniería en Informática en la UBA. Al ser una persona tan ligada a las ciencias exactas y la lógica, en ningún momento de mi vida me consideré una artista. Incluso en las actividades que siempre hice porque me gustan, como el crochet, el dibujo o tocar el piano, nunca vi una veta creativa profesional; simplemente eran cosas que disfrutaba hacer. Jamás que me podría gustar trabajar de algo creativo. Sin embargo, al tener mi primera cámara y empezar a trabajar con ella, descubrí un mundo que me apasionó por completo.
Fue tal el impacto de este descubrimiento que decidí volcar toda mi dedicación a la fotografía. Aprendí a dominar la técnica, el equipo y la iluminación de forma autodidacta, enfocada en obtener un resultado sólido y profesional en cada toma. En ese proceso, descubrí mi verdadera vocación en el registro de bodas y la fotografía escolar. Me formé junto a profesionales con mucha trayectoria, quienes me transmitieron el respeto y la seriedad que este oficio requiere.
Hoy, vuelco todo ese compromiso en la fotografía escolar. Llevo adelante este trabajo con un amor especial, porque entiendo perfectamente lo que significa documentar a los chicos en esta etapa. Cuando miro mis propias fotos de cuando estaba del otro lado de la cámara, recuerdo lo lindo que fue ese momento. Atesoro mis fotos grupales porque son el registro de los amigos con los que compartí desde el primer día de jardín hasta que terminamos la secundaria, y con quienes mantengo mi amistad hasta el día de hoy.
Ese lado artístico siempre estuvo ahí, presente en mi amor por la música y manualidades, que finalmente pude reconocer gracias a la fotografía. Por eso, en cada proyecto me involucro con toda mi sensibilidad; me apasiona la idea de estar creando hoy el registro que mañana será uno de los tesoros más grande de una familia.
